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Los riesgos que asume el propietario al alquilar su vivienda

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    El alquiler de vivienda ha sido tradicionalmente una importante fuente de ingresos para numerosas familias, pequeños propietarios e inversores. Sin embargo, diversos factores han propiciado que alquilar una vivienda pueda suponer un riesgo para los propietarios, llegando incluso a dejarlo vacío por miedo a lo que pueda pasar.

    Impagos

    El principal riesgo que asume el propietario es que el inquilino deje de pagar la renta. Esto es especialmente incómodo cuando hay mala fe de por medio, ya que el proceso de desahucio se puede alargar hasta un año. Por ello, es fundamental evaluar no sólo la solvencia del inquilino, sino también su personalidad y hábitos. Es importante que el inquilino transmita confianza, aunque esto nunca es garantía suficiente.

    Para analizar la solvencia del inquilino, se suelen exigir nóminas o contrato de trabajo en vigor, o declaraciones de la renta y facturas en caso de que sea autónomo. Es recomendable que el importe del alquiler no supere el 40% de los ingresos de la unidad de convivencia. 

    Tradicionalmente se solicitaba un aval bancario como garantía de pago, pero debido a la dificultad para obtenerlo y las comisiones asociadas ha caído en desuso. En su lugar, el seguro de impagos cada vez es más común en los contratos de alquiler. El seguro de impagos es la herramienta más sencilla, ya que por una pequeña comisión se hace cargo de las mensualidades no pagadas dentro de los límites establecidos en la póliza.

    Desperfectos

    Otro de los problemas a los que se puede enfrentar el propietario una vez firmado el contrato es el de los desperfectos. En primer lugar, es importante hacer un buen inventario a la hora de redactar el contrato, para saber todo lo que hay en la vivienda y en qué estado. De forma adicional y voluntaria, puede solicitarse un seguro de hogar con responsabilidad civil a terceros.

    En cualquier caso, el propietario cuenta con la fianza legal. Ésta es una prestación obligatoria, correspondiente a una mensualidad de renta, sin perjuicio de que el arrendador exija una mensualidad adicional por mayor seguridad. Este importe se deposita en la Administración correspondiente, siendo devuelta al arrendatario al expirar el contrato satisfactoriamente. El arrendador sólo podrá imputar la fianza a los desperfectos causados en el inmueble justificando, con facturas, la reparación del mobiliario o instalaciones dañadas.

    Okupación

    Debido a la crisis económica causada por el coronavirus, cada vez hay más casos de okupación, generando miedo en los propietarios de viviendas en alquiler. Por ello, es muy importante no publicar la dirección real de la vivienda en los anuncios, así como evitar dar información relevante cuando un potencial inquilino se interese por el inmueble.

    Otras situaciones

    Durante el transcurso del alquiler, es posible que existan situaciones incómodas como, por ejemplo, quejas de los vecinos o dudas sobre quién debe sufragar ciertos gastos. Por ello, es imprescindible dejar todo bien claro en el contrato, si se permiten mascotas o subarrendamientos, etc. así como contar con un profesional inmobiliario de confianza que esté disponible para cualquier cuestión.

    Como sabrás, en AKAU Emociones Inmobiliarias te ayudamos a sacar el máximo partido a tu vivienda, ocupándonos personalmente de seleccionar el inquilino perfecto para ti y de solucionar cualquier cuestión que pudiera surgir durante la vigencia del contrato, para que no te tengas que preocupar de nada. ¿Hablamos?

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